viernes, 11 de diciembre de 2009

¡De mudanzas!


Habréis visto que hace días que no escribo nada en el blog. Y no es que esté ociosa, ni perezosa, ni que la Mandarina se haya petrificado... Más bien al contrario. La Mandarina está despierta y con más energías que nunca, pero es que... ¡Estamos de traslado!!

Sí, sí, traslados, nacimientos, reinvenciones... La Mandarina de Newton se reinventa en un formato más profesional, aunque mantendré un blog mandarínico con una visión nada objetiva y siempre personalizada de la ciencia, como he ido ofreciendo hasta el día de hoy este blog.

A partir de enero podréis seguir los post de la ila mandarina en formato WordPress. Pero no sólo os encontraréis con un nuevo formato para el blog, también podréis incluir un nuevo sentido a vuestra relación con la mandarina, porque a partir del 4 de febrero empezamos la emisión de un podcast quincenal, de ciencia, en catalán. Y digo empezamos porque no estaré sola. Tomàs Manzanares y Raimon Lapuente me acompañarán y me guiarán en las partes más técnicas del proceso.

Pero como diría el Super-Ratón:

- ¡¡No se vayan todavía, aún hay más!!

Antes de que el primer podcast salga en antena, la Mandarina de Newton ya habrá celebrado dos presentaciones de lujo. La primera se realizará el 4 de enero, fecha en que nació el famoso físico y matemático, Isaac Newton, a las 18h, en Citilab Cornellà. La segunda será acogida por el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) el próximo 27 de enero a las 19h.

Estos dos encuentros constarán de un espectáculo taller donde se mostrarán algunos experimentos "newtonianos", una presentación del proyecto la Mandarina de Newton y un brindis mandarínico.

Para aquellos a quienes les pique la curiosidad, la Mandarina de Newton es un proyecto que combina ciencia y tecnología, con otras disciplinas, para crear actividades, exposiciones, eventos y objetos lúdicos y educativos, que animen a diferentes públicos a ser curiosos, innovadores y participativos, así como promueve el conocimiento de una determinada materia. Nace lleno de ilusión. Quiere sacar todo el jugo a la ciencia y a la tecnología y tiene la voluntad de explorar la posibilidad de trabajar con diversidad de formatos.

¡¡Si queréis saber más, tendréis que venir a compartir el nacimiento de tal deseada iniciativa empresarial o seguirnos en breve en la nueva web de la Mandarina de Newton!! Algo con tanto jugo... ¡Yo no me lo perdería! ¿Vosotros sí? ¡¡Nos vemos los días 4 y 27 de enero del nuevo año 2010!!

¡Feliz año nuevo y que se os cumplan todo aquellos deseos que se os quedaron pendientes en este 2009!

martes, 3 de noviembre de 2009

La importancia de la pluralidad...


Últimamente, estoy trabajando en un proyecto muy interesante, el cual aún no puedo desvelar. Bien, introducido el elemento de expectación, quiero explicaros qué encontré entre los archivos de Flickr y cuales fueron mis sentimientos.

Descubrí que no estoy sola... y que no sólo tengo compañía, sino que... ¡¡Han ido aún más allá!! ¡Fue fantástico!

¿Recordáis que un día os comentaba que a mi me gustaba hacer pendientes con resistencias, condensadores, leds? ¡Nadya Peek se ha fabricado sus propios pendientes de CPU!

Una CPU o unidad central de procesamiento, o simplemente el procesador o microprocesador, es el componente en una computadora digital que interpreta las instrucciones y procesa los datos contenidos en los programas del ordenador. Las CPU proporcionan la característica fundamental de la computadora digital, la programabilidad, y son uno de los componentes necesarios, encontrados en los ordenadores de cualquier tiempo, junto con el almacenamiento primario y los dispositivos de entrada y salida.

¿Quién ha dicho que la ciencia o la tecnología no pudieran ser objeto de diseño o piezas de joyería? Desde La Mandarina de Newton quiero felicitar a Nadya Peek y agradecerle la ilusión que me hizo ver esta foto... En tiempos, no siempre fáciles, saber que no estás sola, que existe una pluralidad de personas, en cuanto a diferentes y en cuanto a grupos similares al tuyo... ¡¡Es un placer!!

¡Gracias Nadya!

jueves, 22 de octubre de 2009

La ciencia está ahí fuera


¡Dos entradas en un día! Algo inaudito, pero es que el Universo da material para inspirarse a cada instante. Y yo no puedo dejar de compartirlo con el mundo. Quien no se emociona es porque no quiere...

Esta tarde, estaba trabajando tranquilamente cuando he recibido la llamada de un amigo. Busca una ventana, un balcón... y mira al cielo, me ha dicho. Un enorme Arco Iris envolvía la ciudad de Barcelona. O mejor dicho, dos arcos envolvían la ciudad condal. El Arco Iris es un fenómeno óptico y meteorológico que produce la aparición de un espectro de luz continuo en el cielo cuando los rayos del Sol atraviesan pequeñas partículas de humedad contenidas en la atmósfera terrestre. Este espectro de luz continuo se observa como un arco multicolor con coloraciones rojas, naranjas o amarillas en la parte más exterior y color azul o violeta hacia la parte más interior. Un fenómeno menos frecuente es el Arco Iris doble, el cual incluye un segundo arco más tenue con los colores invertidos, es decir, el rojo hacia el interior y el violeta hacia el exterior. Y es eso exactamente lo que hemos podido observar esta tarde de finales de octubre. ¡Ha sido increíble! ¡Era precioso!

Las prisas, la emoción y la inexperiencia, tal vez no me hayan permitido tomar fotografías de la altura del acontecimiento, pero prometo, y no es broma, iniciar en breve cursos de fotografía. La Naturaleza es tan increíble que tenemos que estar preparados para poderla capturar, robarle un instante al tiempo y perpetuar el fenómeno para aquellos que no hayan tenido la suerte de verlo. Evidentemente, no hay nada como la propia experiencia, sucede lo mismo en un eclipse de Sol. La emoción, la sensación de efímero, de mágico no es substituible por una imagen... pero ayuda a recordarlo, o si no se ha visto nunca, a imaginarlo.

¡Feliz Arco Iris doble!

El Exploratorium, un sueño, una utopia hecha realidad


Me diréis que ya os he hablado de este tema, y tendréis razón, pero es que el Exploratorium da para una y mil entradas. Es una lugar, es una idea, es un sueño que se reinventa, que nos enseña, que nos fascina, que comparte, que pide de nuestra interacción y que nos cautiva... Si tus pasos te llevan a él, y no me refiero sólo al edificio, sino también al concepto, a la revolución, ya no existe vuelta atrás.

El mes de julio volví de California con una maleta llena de libros sobre ciencia, exposiciones, tecnología, inventos, biografías... Poco a poco el montoncillo de libros va perdiendo altura y yo voy devorando páginas. Estos días estoy leyendo lo biografía de Frank Oppenheimer: "Something incredibly wonderful happens. Frank Oppenheimer and the World he made up" de K. C. Cole.

La escritora científica K.C. Cole nos regala sus vivencias alrededor de Frank, nos entretiene con las entrevistas que hizo a una infinidad de personas que conocieron al creador del Exploratorium, nos engancha con toda la trama de su vida de y nos seduce con la ciencia que se respira. Es un libro magnífico y muy inspirador. A través de él, conocemos a un personaje casi invencible que superó exilios académicos, dificultades económicas, desilusiones políticas y la incomprensión de los menos visionarios. Pero con su optimismo, sus ganas, su ilusión y su curiosidad contagiosa consiguió desnudar la ciencia hasta hacerla imprescindible para las personas que le rodeaban.

Frank fue un gran investigador que participó de los descubrimientos más destacados de la física nuclear del momento, pero a la vez fue granjero, fue profesor de secundaria, fue el creador del Exploratorium. Frank Oppenheimer no creía en una ciencia alejada de las personas, ni en unos conocimientos elitistas. Él pensaba que todos podemos tener buenas ideas, que la ilusión por aprender es innata al ser humano, aunque a veces haya que rescatarla de prácticas poco positivas. Lo importante de la ciencia no es tanto la acumulación de datos, sino la capacidad de ser críticos, la curiosidad, el valor, el entusiasmo, las ganas de comprender, la habilidad de hacerlo... Todas estas cualidades son producto de una experiencia, de una manera de vivir. Aquellos que tuvieron la suerte de estar cerca de él, pudieron verlo de primera mano. Todos los que el tiempo y el espacio no nos han sido favorable para estar con él, tenemos su obra. Pero no sólo su obra en forma de edificio y de Museo (sin colección) sino su manera de pensar, su filosofía, su generosidad con el conocimiento, su juego, sus ganas de compartirlo.

Yo recuerdo cuando trabajaba como profesora de secundaria que solía decirles a mis alumnos que un científico es aquel que es curioso, valiente y trabajador... Al leer la biografía de uno de los físicos más famosos de los últimos tiempos, me doy cuenta de que Frank cumplía perfectamente con esos requisitos. Él era una persona infinitamente curiosa, muy valiente y un incansable trabajador.

Frank fue un visionario, una persona capaz de combinar ciencia, arte y misterio. Él solía decir que la mejor manera de enseñar ciencia era hacer adictos del conocimiento, que del mismo modo que la gente llegaba a entender la poesía, con esa misma magia, comprenderían la ciencia. Y de todo aquel sueño nacido en las aulas de un instituto de secundaria, de toda esa utopía hecha realidad a finales de los sesenta... ¡Hace ya 40 años!

En motivo de esta excelente celebración, el Exploratorium ofrece actividades, propuestas y festejos. Los encontraras en la web centenario. Un placer para los sentido:

Además puedes participar y compartir con ellos tus fotos en Flickr. Porque la cultura científica es cosa de todos. ¡Disfrutémosla!

lunes, 21 de septiembre de 2009

Comunicando...


Como algunos ya sabéis, soy la Irene, la ila mandarina; curiosa y juguetona de nacimiento. Me gustaría entender el por qué de la cosas y el origen del Universo. Vivo fascinada por el arte, la danza, las formas y los colores. Un buen día sentí la certeza de que la ciencia y el arte se combinaban en la divulgación científica. Ese día elegí trabajar como comunicadora y divulgadora de la ciencia. Eso explico en mi perfil y eso hago día tras día.

Hace ya algunos meses hice una entrada explicando mi nuevo destino profesional, el Institut Català de Paleontologia (ICP). En él, cada mes hacemos una reunión general, los PaleoVermuts, en las que cada miembro del equipo explica su trabajo, sus avances o sus anécdotas personales. Hace unas semanas, yo expliqué el origen, los porqués y las posibilidades de la comunicación científica.

Quise hacer una presentación algo distinta a las que había visto anteriormente, así que me animé a probar la aplicación Prezi. Prezi es un conjunto de herramientas programadas para hacer sofisticadas y originales presentaciones usando una filosofía completamente diferente a la tradicional. Prezi trabaja en un plano. Simula un lienzo blanco casi infinito. Usa el zoom y el movimiento a través de la pantalla para destacar conceptos y sorprender al público. Mi experiencia fue muy positiva, y os animo a trastear un poco con esta aplicación.

Estructuré el contenido para poder explicar cómo la comunicación científica no nace del capricho de unos pocos, sino, como la mayoría de fenómenos culturales, de una situación socio-cultural y económica determinada. Intenté plantear el reto que tiene la ciencia para conseguir estar presente en la vida y en las emociones de las personas. Y eso no quiere decir que nuestro día a día no esté totalmente rodeado de ciencia y tecnología, que lo está... sino que nosotros estemos con ellas. Y finalmente quise hacer un recorrido por las infinitas posibilidades que nos brinda el mundo de la comunicación científica...

Tal vez, la mejor manera de comunicároslo, no sea con muchas más palabras. Tal vez sea mejor mostraros la presentación.

Una vez vista, si queréis seguimos charlando... Y podemos preguntarnos sobre si lo estamos haciendo bien, si escuchamos a nuestros públicos, si priorizamos el dar a conocer nuevas maneras de entender el mundo o somos imperativos o alarmistas, si conocemos todas las plataformas, si somos rigurosos, si sabemos llegar a la gente, si confundimos abrir las manos para enseñar y compartir lo que sabemos con vender una moto... Uf!! A veces es tan difícil hacer entender la comunicación científica... Se me antoja, que incluso hay instantes en que los del otro lado, los científicos, esos sí que están comunicando, pero no del verbo comunicar, sino del acto de telefonear: tut, tut, tut!!

Bromas aparte, creo que es muy interesante que existan personas capaces de acercar el conocimiento al que llegan unos pocos con los recursos de todos, y que además consigan ser cómplices de futuras carreras científicas, para que podamos seguir aprendiendo y avanzando. Así que cuelguen los teléfonos y empiecen a hablar los unos con los otros porque la mejor manera de comunicar es estando presente, escuchando y hablando por todos los canales y con todos los detalles!

martes, 15 de septiembre de 2009

¡La ciencia está cantada!


Hoy en día estamos muy acostumbrados a hacer divisiones de todo tipo. Clasificamos los seres vivos, construimos países, en la escuela estudiamos diferentes materias, ... Algunas de estas categorías son más o menos naturales o comprensibles. Otras, en cambio, son más dudosas y artificiales. Todas son ideadas por mentes humanas.

A mi, me gustaría saber cuando separaron la ciencia o los conocimientos que se iban adquiriendo siguiendo el método científico de la vida en general. Cuando decidieron que la ciencia no era cultura, o no era ocio o no tenía espacio entre nuestros objetos personales. En su origen, la ciencia se confundía con la filosofía, con el arte y con la cacharrería. Pues eso, que la ciencia está en todas partes es algo cantado y que las canciones saben de ciencia es algo demostrado. ¿No lo habéis oído?

Mi propuesta para el nuevo curso escolar 2009-2010 es empezarlo cantando... Y no canciones tristes sobre la vuelta al cole o al trabajo sino tarareando alegremente sobre los elementos, el Sol, el estado de plasma (ni sólido, ni líquido, ni gas), coches eléctricos, o tal vez, sobre paleontología... ¡El tema os lo dejo elegir a vosotros! ¡No os lo perdáis!











Estas increíbles animaciones son fruto del trabajo, la imaginación y el ingenio del grupo TheyMight Be Giants... Unos gigantes de quienes no hay que perder ni nota. ¡Y a disfrutar a ritmo de ciencia!!

domingo, 9 de agosto de 2009

Definiendo la definición


¿Qué es un píxel? Esta pregunta puede pillarnos un poco por sorpresa... Pertenece a ese tipo de cuestiones que los niños y niñas de 3 a 11 años suelen poner sobre la mesa para que los adultos busquen recursos que les ayuden a explicar aquello, que ya hace muchos años, dejaron de preguntarse.

En las clases de Tecnolab, en Citilab, yo propongo un pequeño ejercicio que ayuda a los chicos y chicas del grupo a responder esta pregunta por sí mismos. Acaban definiendo qué es la definición. ¿Queréis probarlo?

Dividiros en grupos de tres. Cada miembro de uno de los grupos recibe un dibujo para colorear o rellenar. Es interesante que cada grupo tenga su propio dibujo, pero que los tres miembros de un mismo grupo tengan el mismo.

Cada persona del trio realizará una acción diferente sobre el dibujo. Uno de los miembros utilizará colores de madera o plastidecor para pintar su dibujo. Utilizando los mismos colores, una segunda persona pegará gomets cuadrados (pequeños adehesivos de colores) muy pequeños. Finalmente, el tercer integrante del grupo utilizará gomets muchos más grandes para dar color al mismo dibujo y siguiendo el mismo patrón.

Con paciencia, cada persona va trabajando en el dibujo hasta que por fin... ¡Ya lo tenemos! ¿Qué ha pasado con la imagen? ¿Y con la definición? Observamos que la imagen pintada con colores representa bastante bien la realidad, tiene gran definición y observamos fácilmente los detalles. En el segundo caso, hay trozos en que el dibujo se respeta bastante bien, pero los bordes y límites no siempre se distinguen. Hemos perdido definición y hemos construido la imagen a partir de unos cuadrados que no observamos en la realidad. Finalmente, el tercer dibujo es muy difuso, casi cuesta de entender y muchos detalles se han perdido. Continuamos observando esos cuadrados mono-color que no vemos cuando miramos al mundo y esta vez son mucho mayores. ¿Qué son esos cuadrados? ¿Qué están representando los gomets en esta actividad?

¡Los píxels! ¡Sí! Todos los chicos y chicas de Tecnolab llegan a esa misma conclusión, y es más, una veza acabada la parte más artística, son capaces de definir los píxels.

Un píxel o pixel (acrónimo del inglés picture element, "elemento de imagen") es la menor unidad homogénea en color que forma parte de una imagen digital, ya sea en una fotografía, un fotograma de vídeo o un gráfico.

Ellos no utilizan estas palabras, pero sí que dicen que los píxels son cuadrados de un solo color que forman las imágenes que aparecen en las pantallas del ordenador o en algunos televisores. También añaden que la definición de las imágenes depende de la medida de los píxels. Si estos son suficientemente pequeños, la imagen tendrá alta definición y la veremos de forma precisa y nítida. Si los píxels son demasiado grandes, perderemos definición y observaremos muy claramente unos cuadrados extraños que son, precisamente, ¡los píxels!

Una vez visto este fenómeno en papel, es interesante contrastarlo con la experiencia digital. Escogemos una imagen cualquiera aplicamos el zoom hasta que nuestros ya conocidos píxels aparecen en la pantalla.




¡Hecho! ¡Definido! y ¡Comprendido!

En la última edición de Tecnolab, Andrea y Cristina explicaron su primer día del curso Tecnolab en nuestro blog de Tecnolabbers. Durante esa primera hora aprendieron qué eran las TIC y qué eran los píxels. En mi opinión, su entrada reflejaba su experiencia mucho mejor que millones de mis explicaciones... y cómo a fin de cuentas, quien importa es el usuario y ellas forman parte de los verdaderos protagonistas de Tecnolab, os recomiendo la visita.