Hace unas semanas inicié un nuevo proyecto en Citilab Cornellá llamado TecnoLab. Es un curso de talleres de tecnología para niños y niñas de 7 a 9 años. Durante 8 sesiones analizaremos conceptos como las TIC, los píxels, los programas i virus informáticos, los códigos o Internet, entre otros. Para hacerlo utilizaremos diferentes estrategias como la documentación, la experimentación o la creación. Combinaremos actividades de plástica, mecánicas o de experiencia real. El primer día, por ejemplo, entendimos qué eran las TIC gracias al juego del teléfono. También visualizamos los píxels coloreando el mismo dibujo con diferentes estrategias: colores de madera, pegatinas cuadradas de un sólo color muy pequeñas, pegatinas mono color cuadradas más grandes. Sí, comprobamos que con los píxels mayores perdíamos definición. Finalmente, un programa de tratamiento de imágenes nos ayudó a verlo en vivo y en directo.
El segundo día exploramos qué son los programas y los virus informáticos. Y gracias a un juego de sobres y tarjetas jugamos a ser programadores y máquinas programadas. ¡Hubo un chico travieso que quería destrozarnos a todos con sus órdenes malignas!! Finalmente, acabamos programando en Scratch!
También me gustaría promover el ser capaz de exponer aquello aprendido a los demás y comunicar ideas en público. Soy de la opinión de que en este país, muchas veces nos olvidamos de este punto... Y a mi, persona dicharachera y farandulera de nacimiento, me parece un error. Creo que deberíamos mezclar todos los sentidos cada vez que nos proponemos enseñar o aprender algo. Es importante que en matemáticas se dibujen los hexágonos y se escuchen los pentagramas... Es imprescindible que en la clase de química se huela el ácido sulfhídrico, se toque una base o se escuche la explosión del hidrógeno...
He de decir que cada día que pasa, la tecnología y en concreto la informática, me cala un poquito más hondo... pero igual que entro salgo (como un chiste de informáticos) y desde fuera percibo que algunos se quedan delante de la pantalla observando combinaciones de rojo, azul y verde... ¡¡Salgamos!! Mostremos la tecnología y la vida, en todas sus direcciones. Con un poco de ingenio, paciencia, esfuerzo y confianza en lo nuevo podremos hacerlo... Conseguiremos hablar de ratones informáticos con un destornillador, un papel y un bolígrafo e Internet.
Pienso que TecnoLab puede ser un reto. Espero poder conquistarlo sin problema... Y los comentarios son siempre bienvenidos... Eso sí, cuando Eric, un niño de 9 años que ya ha publicado su propio blog (http://petitreporter.blogspot.com/) te mira a los ojos y te comenta: -¡Ahora sí que me has sorprendido! ... Claro, ¡hay que programarlo todo! ¡Sin un programa previo la impresora no sabría escribir lo que yo imprimo!- O Lucas llega al final de la clase de una hora diciendo: -¿Ya se ha acabado? ¡Pero si sólo pasaron 10 minutos!-. Piensas que seguro que puedes mejorarlo... pero que al menos, parece que acertaste en un trozo del camino, aunque sólo fuera en un rango impreciso de este!! Ahora, entre todos iremos mejorando la definición y disminuyendo el tamaño de los píxels!!
